En un nueva filtración relacionada a Manuel Adorni, la Justicia ahora investiga el curso de un fondo de 14 millones de pesos destinados a la compra de mobiliario para renovar el departamento en Caballito, donde vive junto a su familia.
Todo surge a raíz de las averiguaciones hechas luego de la declaración de Matías Tabar, el contratista que refaccionó la casa de Indio Cuá y que desató el escándalo de los 430 mil dólares de presupuesto por esas refacciones.
El contratista reveló bajo juramento que tuvo un segundo trabajo para Adorni, en esta oportunidad no para intervenir en la obra en general que se hizo a mediados de 2025, sino para realizar trabajos de carpintería, tal y como lo hizo en Indio Cuá.
Declaró que le pidieron que trabaje el mismo carpintero que en el barrio privado y que las obras eran para hacer una mesa de comedor de madera y mármol, una mesa ratona, una mesa de comedor diario, un mueble vajillero, un mueble de rack para TV, una mesa consola y un espejo.
Estos trabajos habrían sido abonados en efectivo y sin factura entre enero y febrero de este año por la cifra de $14 millones.
La causa avanza y levantaron el secreto fiscal
Mientras tanto, la causa por enriquecimiento ilícito a cargo de Ariel Lijo y el fiscal Gerardo Pollicita continuó este miércoles con la declaración testimonial de Leandro Miano, quien es hijo de una de las jubiladas acreedoras del jefe de Gabinete.
Miano es socio de Pablo Martín Feijoo, hijo de la otra jubilada acreedora y gestor de la compraventa del departamento en Caballito.
Mientras tanto, el juez Ariel Lijo dispuso levantar el secreto fiscal de las cuentas de Manuel Adorni y su esposa Bettina Angeletti, ante la Agencia de Recaudación de la provincia de Buenos Aires (ARBA).
La medida, a pedido del fiscal de Pollicita, tiene como objetivo recolectar nueva documentación fiscal valiosa para la causa. Con la misma estrategia ya se había levantado el secreto fiscal de ambos en la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA).

