Un impactante fenómeno iluminó la madrugada del sur argentino y generó diversas teorías, pero lo cierto es que fueron restos de un cohete chino los que ingresaron a la atmósfera y se desintegraron sobre la provincia de Río Negro, generando asombro y sorpresa entre cientos de testigos.
El evento ocurrió cerca de las 0:41 de este sábado, cuando una intensa estela de luz atravesó el cielo nocturno con una trayectoria descendente, visible desde distintas localidades como San Carlos de Bariloche, General Roca y Viedma. También hay registros captados desde Bahía Blanca, en Buenos Aires. Durante varios segundos, el resplandor generó incertidumbre entre quienes lograron observarlo y registrar imágenes en redes sociales.
Según explicaron especialistas, se trató del reingreso de una etapa del cohete chino Chang Zheng 4B, perteneciente a la familia Long March, que había completado previamente su misión orbital. Al volver a ingresar a la atmósfera terrestre, la fricción extrema con las capas superiores provocó su fragmentación y combustión, dando lugar a las características “bolas de fuego” que se observaron en el cielo.
A diferencia de un meteoro natural, este tipo de objetos presenta una velocidad menor y una fragmentación más evidente, lo que permite distinguirlo como un bólido artificial. En este caso, los destellos y múltiples fragmentos incandescentes fueron claves para su rápida identificación.
Desde organismos especializados señalaron que este tipo de eventos forma parte del proceso habitual de descarte de componentes espaciales, una vez que los cohetes liberan su carga útil en órbita.
Las autoridades no reportaron daños ni caída de restos en zonas pobladas, y destacaron que la gran mayoría del material se desintegró antes de alcanzar la superficie terrestre.
El fenómeno, que combinó ciencia y espectáculo, volvió a despertar el interés por la actividad espacial y dejó imágenes impactantes que rápidamente se viralizaron en todo el país.

