Estela Garelli en Hermanas de Sangre: “Cuando hay crisis uno tiene que expandir su espacio creativo”

Estela Garelli en Hermanas de Sangre: “Cuando hay crisis uno tiene que expandir su espacio creativo”

Buenos Aires, 12 marzo (NA) – La actriz, Estela Garelli, habló en profundidad sobre su trabajo en Hermanas de Sangre, la obra que protagoniza junto a Jessica Schultz, y reveló detalles del proceso creativo que atravesaron para dar vida a dos hermanas atravesadas por tensiones familiares, mandatos y diferencias marcadas. 

En exclusiva con la Agencia Noticias Argentinas, se refirió a cuánto tiene de su personaje, a los desafíos del teatro independiente y al deseo de que la obra regrese en los próximos meses.

Durante la entrevista, Garelli explicó que uno de los primeros objetivos del trabajo con el director fue construir un lazo verdadero entre ambas actrices, pese a que nunca habían compartido escenario: “En principio me gustaría contarte cómo trabajamos con el director para establecer esos vínculos, porque teníamos que crear un vínculo muy profundo”.

La actriz recordó que, aunque con Jessica Schultz se conocían de la misma época de televisión, jamás habían trabajado juntas, por lo que el proceso previo fue clave: “El director hizo un trabajo de encuentro nuestro muy profundo, divertido. Hicimos de todo: cantamos, bailamos, nos peleamos, jugamos”.

Además, detalló que no solo trabajaron como adultas, sino también desde la infancia de los personajes, a través de improvisaciones que les permitieron crear recuerdos, anécdotas y zonas emocionales no explícitas en el texto, pero fundamentales para sostener el vínculo en escena.

Garelli también remarcó que parte de la potencia de la obra aparece en el contraste real que existe entre ella y su compañera, tanto en sus personalidades como en la forma de encarar la vida y la profesión: “Naturalmente, nosotras somos muy distintas con Jessica; somos muy distintas también en nuestra manera de haber encarado la vida, la profesión”.

Según explicó, esa diferencia fue advertida desde el comienzo por el director Carlo Argento, que apostó por ese contrapunto para enriquecer la dinámica escénica: “Carlo viene trabajando con Jessica hace muchos años y él propone mi nombre. Yo no había trabajado nunca con él, pero tuvo una intuición muy acertada de ese contrapunto que iba a haber entre nosotras”.

Con humor, Garelli contó que incluso esas diferencias se trasladaron a la promoción de la obra y terminaron reforzando la construcción de los personajes: “Jessica llega primero a todo, antes de hora, y yo llego siempre sobre la hora. Puntual, pero sobre la hora. Todo eso lo fuimos exacerbando”.

Uno de los aspectos que más valoró la actriz fue el desafío de construir un universo tan preciso con una escenografía austera, algo propio del teatro independiente.

La obra está ambientada en los años 60 y, según contó, eso obligó a trabajar minuciosamente cada detalle: “Primero era un desafío recrear esa época, porque la obra dice que está ambientada en los 60”.

Garelli explicó que esa reconstrucción se logró a través del vestuario, las pelucas, los objetos, el vocabulario y pequeños elementos de utilería que ayudaron a meter tanto a las actrices como al público en ese código: “Había que recrear esa época desde el vestuario, desde las pelucas, desde la forma de comunicarse, el vocabulario”.

Entre esos objetos, mencionó algunos que incluso pertenecen a su historia personal y que terminaron integrándose a la obra: “La lata de las fotos en las que yo busco las fotos de mi mamá es una lata que yo tenía, comprada en Mar del Plata”.

En otro tramo de la charla, Garelli se refirió al parecido que encuentra entre ella y Miriam, su personaje en la obra. 

Lejos de despegarse por completo, reconoció varias coincidencias en lo afectivo y en su manera de vincularse con los demás: “Sí, yo tengo mucho de Miriam”.

La actriz enumeró algunos rasgos que siente propios y que también aparecen en el personaje: “Tengo de Miriam una cosa muy protectora hacia mi familia, hacia mis amigos”.

También habló de su costado afectuoso y su conexión con lo cotidiano: “Soy muy cariñosa, soy muy de abrazar, de tocar”.

Incluso se permitió una confesión divertida sobre una escena vinculada a la comida: “No sabés lo que me cuesta no comer hasta después del canto”.

Sin embargo, marcó una diferencia importante en relación con la maternidad que se plantea en la obra y contó que tiene un hijo de 31 años y se definió como una madre muy presente.

A partir de ahí, relató también el aprendizaje personal que le implicó acompañar la independencia de su hijo, que se dedica a la fotografía y a la escalada: “Tuve que aprender mucho un desapego que tiene que ver con no temer”.

Los actores con los que sueña trabajar

Al hablar de su recorrido profesional, Garelli también confesó con qué figuras le gustaría compartir un proyecto en teatro. Entre los actores, mencionó a Omar Núñez, a quien definió con enorme admiración y agregó una definición sobre él: “Me parece que es uno de nuestros enormes, grandes actores contemporáneos”.

En cuanto a las actrices, expresó su deseo de trabajar con Lorena Vega, a quien elogió tanto por su actuación como por su dirección: “Me gusta todo lo que hace, la admiro muchísimo”.

El anticipo de un nuevo proyecto y la posible vuelta de la obra

Al ser consultada sobre lo que viene este año, Garelli adelantó que hay un nuevo proyecto teatral en marcha, aunque prefirió no dar demasiados detalles: “Hay algo ahí que estamos cocinando lentamente, pero no puedo decir más. Es un monólogo”.

En paralelo, dejó en claro que el presente del sector audiovisual es complicado y reconoció que la situación para los actores en el ámbito cinematográfico es difícil: “En fílmico estamos en una situación muy compleja para los actores”.

De todos modos, se mostró convencida de que en tiempos de crisis hay que apostar todavía más al trabajo creativo: “Yo creo firmemente que cuando hay crisis uno tiene que decidir, como sea, expandir su espacio creativo”.

En cuanto a Hermanas de Sangre, contó que la obra ya había tenido una primera etapa hace dos años en otro teatro y que esta nueva función reavivó el deseo de volver a hacerla con continuidad.

Según reveló, ya están en conversaciones para retomar la obra en un nuevo espacio: “Ya estamos viendo a qué teatro podemos llevarla, probablemente los domingos de mayo”.

“Todavía no podemos decir a dónde, porque no está cerrado el tema todavía, contractualmente, pero es probable que volvamos”, detalló.

Más allá de la obra, la actriz dejó una reflexión más amplia sobre el momento social y la necesidad de reconstruir lazos desde lo cotidiano: “Yo creo que a la violencia se la desarticula con buen trato”.__IP__

La intérprete sostuvo que hoy existe un nivel de agresividad muy alto, pero consideró que la respuesta no puede venir desde el mismo lugar: “Tenemos que bajar los decibeles”.

Finalmente, planteó que la salida, tanto a nivel artístico como social, tiene que construirse entre todos: “Si cada vez que nos disponemos a hacer lo que sabemos hacer, lo hacemos con esa disposición de darle al otro lo mejor, no puede salir mal”. #AgenciaNA 

Noticias Argentinas

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