El Senado desarrolla una jornada clave con el tratamiento de dos proyectos de alto impacto: la reforma laboral y el nuevo Régimen Penal Juvenil, que incluye la baja de la edad de imputabilidad de 16 a 14 años. La sesión marca el final del período extraordinario impulsado por el presidente Javier Milei y se encamina a la votación en las próximas horas.
En paralelo, ya se registran manifestaciones en las inmediaciones del Congreso y hubo incidentes previos en el Obelisco con grupos de izquierda que rechazan la iniciativa.
Durante el debate, el oficialismo defendió la necesidad de actualizar una normativa vigente desde 1980. El senador riojano Juan Carlos Pagotto (La Libertad Avanza) cuestionó que se mantenga una ley firmada durante la última dictadura y sostuvo que es necesario modernizar el régimen penal juvenil, aunque sus referencias históricas generaron polémica en el recinto.
Desde la UCR, Carolina Losada respaldó la baja de imputabilidad al afirmar que, si bien “no soluciona el problema”, puede contribuir a enfrentar delitos graves cometidos por menores. En la misma línea, Gabriela Valenzuela calificó la reforma como “trascendental” y señaló que apunta a que los adolescentes que delinquen asuman responsabilidad con garantías legales.
En cambio, desde el peronismo, Jorge Capitanich advirtió que cualquier modificación debe contar con presupuesto suficiente para no convertirse en “letra muerta” y remarcó la necesidad de sostener una perspectiva social en las políticas públicas.
La Cámara alta se encamina así a una definición que impactará de lleno en la agenda pública y que ya genera fuertes posiciones dentro y fuera del Congreso.

